Igualdad de género: Uruguay 32 en el mundo y primero en Latinoamérica
El índice global de la Fundación Bill y Melinda Gates concluye que ningún país alcanzará igualdad antes de 2030.
Ningún país habrá alcanzado la igualdad de género en el año 2030, según el índice Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDGs, por sus siglas en inglés), el primero que mide el progreso en función de 17 objetivos acordados por 195 países en 2015.
Ni siquiera los países escandinavos están en camino de conseguirlo antes de esa fecha, según indica el nuevo informe, presentado esta semana. Con el año 2030 como fecha límite, el programa de los objetivos de desarrollo sostenible engloba esfuerzos a nivel global para terminar con la pobreza, la desigualdad, y detener la crisis climática. Ha sido desarrollado por varias organizaciones que se han agrupado bajo el título 'Medidas de Igualdad 2030', y ha concluido que al menos 2.800 millones de mujeres y niñas viven en países donde no se hace lo suficiente para mejorar su situación.
Con una escala que va de 0 a 100 -siendo el cien la igualdad total de género- el índice mide el progreso de 129 países en 51 metas que forman parte de 14 objetivos relacionados directamente con la igualdad de género o que abordan temas que afectan especialmente a mujeres y niñas como el acceso a la banca móvil, a Internet, o al agua potable.
El índice considera como excelente el progreso de los países que tienen una puntuación total de 90, como mínimo, y estima como un progreso muy pobre el de los que no llegan a 60. De acuerdo con los criterios del índice, la puntuación global media -en los 129 países que forman parte del índice vive un 95% de las mujeres y niñas del mundo- no fue positiva: apenas se quedó en 65,7.
Ningún país logró terminar con la falta de representación de las mujeres los parlamentos, con respecto a la violencia de género o la brecha salarial. Solo hay 21 países con una puntuación superior a 80, siendo Dinamarca el primer país del índice con 89,3 puntos. Por debajo de 50 puntos también hay 21 países, Chad, con una puntuación de 33,4, es el peor de todos. En el caso de Uruguay, sus 75,5 puntos lo sitúan en el puesto 32 de la lista, por encima de todos los países de Latinoamérica. El que más se le aproxima es Chile, que tiene 72,87 y se sitúa en el puesto 39.
El quinto objetivo del índice hace referencia a la igualdad de género y al empoderamiento de las mujeres y se desglosa en metas específicas que tienen que ver con abordar la violencia contra las mujeres y niñas, el fin de la mutilación genital femenina y del matrimonio infantil, el acceso universal a la salud sexual y reproductiva, y los derechos reproductivos de las mujeres. Los responsables del índice han constatado que más de la mitad de los países no se ha esforzado lo suficiente para producir mejoras.
"No hay ningún país tomando las medidas ambiciosas y necesarias para abordar estos problemas complejos, ni siquiera los que tienen mejor puntuación. Estos problemas no van a desaparecer así como así, incluso entre los países con más puntos hay problemas enormes", declaró la directora del informe, Alison Holder, según recoge un informe publicado por el periódico británico The Guardian, y cuya versión traducida al castellano publicara el medio español Eldiario.es. "Debería servir como una llamada de atención para todo el mundo", expresó Melinda Gates, copresidenta de la fundación Bill & Mellinda Gates, que formó parte del proyecto.
Holder se ha mostrado preocupada por la lentitud del progreso y la posibilidad de que haya retrocesos teniendo en cuenta las nuevas leyes de aborto en Estados Unidos y el cuestionamiento internacional, en el seno de Naciones Unidas, del acuerdo global por los derechos de las mujeres.
En el Índice de Género, Estados Unidos ocupa la posición número 28 con una puntuación de 77,6. "Está claro que el progreso nunca está garantizado, ni siquiera en los países que lideran el índice", advirtió Holder. "Tenemos que tener cuidado de que los países no retrocedan", ha apuntado.
La directora de 'Red de desarrollo y comunicación de mujeres africanas' (Femnet), Memory Kachambwa, también ha resaltado el papel de Estados Unidos y el poder que tiene el Gobierno de Donald Trump para influir sobre las palabras que configuran los acuerdos internacionales.
"A nivel internacional, apoya a otros gobiernos que continúan reprimiendo a las mujeres", señaló. "Los partidos radicalmente opuestos a los derechos de las mujeres y a la igualdad de género se están haciendo cada vez más fuertes y pueden ejercer mucha influencia en las políticas mundiales", indicó.
Ni siquiera los países escandinavos están en camino de conseguirlo antes de esa fecha, según indica el nuevo informe, presentado esta semana. Con el año 2030 como fecha límite, el programa de los objetivos de desarrollo sostenible engloba esfuerzos a nivel global para terminar con la pobreza, la desigualdad, y detener la crisis climática. Ha sido desarrollado por varias organizaciones que se han agrupado bajo el título 'Medidas de Igualdad 2030', y ha concluido que al menos 2.800 millones de mujeres y niñas viven en países donde no se hace lo suficiente para mejorar su situación.
Con una escala que va de 0 a 100 -siendo el cien la igualdad total de género- el índice mide el progreso de 129 países en 51 metas que forman parte de 14 objetivos relacionados directamente con la igualdad de género o que abordan temas que afectan especialmente a mujeres y niñas como el acceso a la banca móvil, a Internet, o al agua potable.
El índice considera como excelente el progreso de los países que tienen una puntuación total de 90, como mínimo, y estima como un progreso muy pobre el de los que no llegan a 60. De acuerdo con los criterios del índice, la puntuación global media -en los 129 países que forman parte del índice vive un 95% de las mujeres y niñas del mundo- no fue positiva: apenas se quedó en 65,7.
Ningún país logró terminar con la falta de representación de las mujeres los parlamentos, con respecto a la violencia de género o la brecha salarial. Solo hay 21 países con una puntuación superior a 80, siendo Dinamarca el primer país del índice con 89,3 puntos. Por debajo de 50 puntos también hay 21 países, Chad, con una puntuación de 33,4, es el peor de todos. En el caso de Uruguay, sus 75,5 puntos lo sitúan en el puesto 32 de la lista, por encima de todos los países de Latinoamérica. El que más se le aproxima es Chile, que tiene 72,87 y se sitúa en el puesto 39.
El quinto objetivo del índice hace referencia a la igualdad de género y al empoderamiento de las mujeres y se desglosa en metas específicas que tienen que ver con abordar la violencia contra las mujeres y niñas, el fin de la mutilación genital femenina y del matrimonio infantil, el acceso universal a la salud sexual y reproductiva, y los derechos reproductivos de las mujeres. Los responsables del índice han constatado que más de la mitad de los países no se ha esforzado lo suficiente para producir mejoras.
"No hay ningún país tomando las medidas ambiciosas y necesarias para abordar estos problemas complejos, ni siquiera los que tienen mejor puntuación. Estos problemas no van a desaparecer así como así, incluso entre los países con más puntos hay problemas enormes", declaró la directora del informe, Alison Holder, según recoge un informe publicado por el periódico británico The Guardian, y cuya versión traducida al castellano publicara el medio español Eldiario.es. "Debería servir como una llamada de atención para todo el mundo", expresó Melinda Gates, copresidenta de la fundación Bill & Mellinda Gates, que formó parte del proyecto.
Holder se ha mostrado preocupada por la lentitud del progreso y la posibilidad de que haya retrocesos teniendo en cuenta las nuevas leyes de aborto en Estados Unidos y el cuestionamiento internacional, en el seno de Naciones Unidas, del acuerdo global por los derechos de las mujeres.
En el Índice de Género, Estados Unidos ocupa la posición número 28 con una puntuación de 77,6. "Está claro que el progreso nunca está garantizado, ni siquiera en los países que lideran el índice", advirtió Holder. "Tenemos que tener cuidado de que los países no retrocedan", ha apuntado.
La directora de 'Red de desarrollo y comunicación de mujeres africanas' (Femnet), Memory Kachambwa, también ha resaltado el papel de Estados Unidos y el poder que tiene el Gobierno de Donald Trump para influir sobre las palabras que configuran los acuerdos internacionales.
"A nivel internacional, apoya a otros gobiernos que continúan reprimiendo a las mujeres", señaló. "Los partidos radicalmente opuestos a los derechos de las mujeres y a la igualdad de género se están haciendo cada vez más fuertes y pueden ejercer mucha influencia en las políticas mundiales", indicó.


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